En la formación de un deportista se suceden circunstancias y etapas que al ser superadas generan experiencia y aprendizaje de valores humanos deseables, tanto en jóvenes como en adultos. O sea que la práctica y el entrenamiento constante de un deporte aporta beneficios no solo físicos, sino también otros que contribuyen al desarrollo emocional y social de las personas.
Se trabajan y fortalecen valores generales tales como disciplina, honradez, sencillez, colectivismo, tenacidad, valentía, optimismo, responsabilidad, humanismo, afán de superación, dignidad, laboriosidad, lealtad, tolerancia, perseverancia, abnegación, espíritu de sacrificio, combatividad, sociabilidad.
- Sencillez y modestia ante resultados deportivos relevantes.
- Colectivismode equipo: cooperación, lealtad.
- Se sacan las mejores experiencias de cada uno: Optimismo, alegría, disfrute, autoestima.
- Caballerosidad y gentileza deportiva, tolerancia, paciencia, respeto por las diferencias.
- Espíritu de superación personal y de los propios límites.
- Espíritu de entrega, autocontrol, dedicación y sacrificio al entrenamiento para alcanzar los objetivos.
Durante la preparación de un deportista se trabajan y deben superarse manifestaciones negativas como egoísmo, individualismo, ambición desmedida, fraude deportivo, serntimiento de superioridad desmedido, conducta antideportiva, conducta antisocial, violencia moral y física